Hoy me he levantado feliz,
me he levantado optimista,
y diré lo que siento por tí
cuando mis ojos te miran.
Y hoy prescindiré de rimas,
de versos con frases poéticas,
de metáforas, y de métricas,
de esos recursos del poeta.
Hoy te diré las cosas
como me salen del alma,
como si hablara mi boca
sólo con palabras llanas.
Y al final de estas rimas
mal contadas de versos,
como conté más arriba
sólo diré lo que siento:
sólo diré que
te quiero, te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero y te quiero.