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sábado, 30 de marzo de 2013

No te verán mis ojos

Ya no te verán mis ojos,
que otra vez te buscarán
entre la penumbra queja
de estos días rotos.

Saldrán a la calle
ansiando encontrarte,
y reflejarán mil miradas
de un mirar sin ver a nadie.

Volviendo a extrañarte
cansados de no verte,
de mirar sin encontrarte.

Y te buscarán
otra vez mis ojos,
preguntándose en silencio
si los cambiaste por otros,

sintiendo el extravío
de no verte al levantarme,
sintiendo sólo el vacío
de esta soledad incansable.

martes, 26 de marzo de 2013

La Carta

No sé cómo empezar
a escribir estas letras,
a escribir esta carta...
¿Qué tal, cómo estás,
cómo te encuentras?.
¿Cómo te ha ido la vida?,
¿te ha tratado bien?,
yo, como en aquellos días,
escribiendo otra vez.

Cómo decirte a través
de estas letras,
que mi alma se enciende
al recordar tu presencia.
Que fui un cobarde
al no ir a buscarte,
que algo en mí se moría,
al ver tu partida.

Qué hubiera dado
en aquellos días
por un beso tuyo,
una palabra de amor,
una caricia...
por un despertar
donde los amantes dormían.

Cómo decirte a través
de estas letras,
que mi alma entre dudas
se vistió de silencios,
de noches oscuras,
por no hacerte, mi vida,
la eterna pregunta.
Que después de aquel día,
algo en mis entrañas,
en mi ser, en mi alma...
algo dentro de mí
dejó de latir.

Acabo esta carta,
que mis palabras
no sacudan la paz
que merece tu alma,
y espero si te molesté
que me perdonaras,
nunca más volverás
a saber nada de mí.
Yo solamente intentaba
a través de estas letras,
a través de esta carta...
despedirme de tí.






jueves, 21 de marzo de 2013

Sólo diré que te quiero

Hoy me he levantado feliz,
me he levantado optimista,
y diré lo que siento por tí
cuando mis ojos te miran.

Y hoy prescindiré de rimas,
de versos con frases poéticas,
de metáforas, y de métricas,
de esos recursos del poeta.

Hoy te diré las cosas
como me salen del alma,
como si hablara mi boca
sólo con palabras llanas.

Y al final de estas rimas
mal contadas de versos,
como conté más arriba
sólo diré lo que siento:

sólo diré que

te quiero, te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero y te quiero.



sábado, 16 de marzo de 2013

Cuando tú no estás

Entre el corazón y el silencio
y las paredes de mi alma,
como un susurro entre el viento,
tu presencia es mi calma.

En mi ser se ahoga un sollozo,
desesperación infinita,
un marcapasos defectuoso,
una luz que se marchita,
que al tenerte se reaviva.

Porque cuando tú no estás,
todo está del revés,
y unos retazos de ansiedad
van fluyendo por mi piel.

Y cuando tú no estás,
mi alma está entre los pies,
y mi triste soledad
habla conmigo otra vez.

Como los tejidos de mi cuerpo,
en él vives acampada,
como el roce de un tierno beso,
dulce como tus palabras.

Y sencillamente...  te quiero,
deseo que estés cerca,
que esta vela brille como un fuego,
como la luz de una estrella,
tierna como tu presencia.

jueves, 14 de marzo de 2013

Todo lo que amé

Te encontré, amor,
por casualidad, sin buscarte,
sin esperarte,
sin adivinar que tú vendrías.

Y trajiste, sin saberlo,
tu equipaje,
y te instalaste en un rincón,
de este alma mía.

Y mi corazón deshizo las maletas,
colocando en su interior
lo que en ellas contenía:
tu amor por mí...
y todas esas cosas
que de tí yo amaría.

Y amé tu sonrisa,
tus ojos, tu boca, tu risa...
y tu ser me dio esa paz
que yo no conocía.

Y amé tu mirada,
tus manos, tus lágrimas,
tus besos...
y todo lo que tu cuerpo
prometía.

Tantas cosas que yo amé...
hoy las amo todavía.

martes, 12 de marzo de 2013

Tormentas

Cuántas veces el silencio
gritó en mi pecho,
que tanto amor
no podría perdurar.

Que detrás de algún beso
tú te marcharías,
implantando más recuerdos
a una amarga soledad.

Tu nombre escribiste
con ternura, a fuego lento,
a través de mi alma
tan cansada de olvidar,

encendiendo pasiones,
esperanzas y sueños,
a unos labios que buscan
con desesperación tu cuerpo.

Que unas nubes oscuras
se ciernen sobre mí,
yo, que ayer temblaba
al verte sonreir.

Nubes que arrastran tormentas
de dolor, y de nostalgia,
intentando ocupar ese vacío
que dejaste tras tu marcha.

Y mis manos moldean
en el aire las caricias,
de tu cálida presencia,
de tu piel junto a la mía.

Y mi alma que te busca
a través de mi mirada...
sólo hallará esta soledad,
que se ríe a carcajadas.

sábado, 9 de marzo de 2013

Te escribiré a tí

Te escribiré a tí,
a tu mirada dulce
como estrella de plata,
que en el cielo luce
y me cautiva el alma.


A tus cálidos labios:

rosa teñida de carmín,
que como miel y calor
se abren para mí.


Te escribiré a tí,

a la cálida brisa
vagando en tu pelo,
como dulce melodía
danza entre el viento.


Y escribiré por tí,

por poder sentir tanto...
por estar cerca de mí
y arroparme en tus brazos.


por un te quiero sincero,

por un beso, una caricia,
porque sé que como tú:
yo por tí me muero.

jueves, 7 de marzo de 2013

El perro flaco

Era una noche
de invierno muy fría,
viernes, por cierto,
te fui a buscar.

Me esperabas radiante,
sonriendo tus labios,
tus ojos brillaron
al verme llegar.

Un tímido beso,
un "vámonos pronto",
te cogí de la mano
y empezamos a andar.

Temblor en tu cuerpo
que aún duró un rato,
estabas temiendo
que tras la ventana,
tu madre pudiera
estar al besarnos.

Recuerdos y caricias,
y palabras, y besos,
y el largo paseo
de fría ciudad,

y aquel perro flaco
vagando en la acera,
que aquel día vimos,
saliendo del bar.

Aquel que andaba
cansado y sin rumbo,
aquel que caía,
y se levantaba,
y dando tres pasos
volvía a empezar...

Tu mano, la mía
apretaba con fuerza,
mirando al perrillo.
Andaba perdido,
de frío temblaba,
y tanto ansiabas
poderlo ayudar...

Hoy lo encontré
echado en el suelo,
con un triste hueso
por terminar.

Levantó el hocico,
y al reconocerme
brilló su mirada,
al verme llegar.

Ese perrillo que
aquel mismo día
no se podía ni levantar...

hoy se movía
corría, ladraba,
jugaba y saltaba
delante del bar.

Y se hizo un silencio
en la noche fría,
aquel perro flaco
dejó de ladrar.

Levantado el hocico,
su mirada en la mía,
ladeó la cabeza,
y me puse a llorar.

Vino a mi pierna,
frotando su cuerpo,
como si entendiera
que ya no tendría...

aquellas caricias
que tú le brindabas,
aquel mismo día
saliendo del bar.





viernes, 1 de marzo de 2013

Lo prometiste

Que me amabas, me dijiste,
que estarías conmigo siempre,
¿recuerdas? lo prometiste,
lo prometiste.


Pero no me dijiste qué hacer

con el amor que me quedaba,
cuando decidieras irte.


Y te estuve esperando tanto...

en aquellas noches solitarias
en las que nunca volviste.


Cómo le decía a mi corazón

que dejara de quererte,
si no sabe que te fuiste,


porque le dijiste que me amabas,

que estarías conmigo siempre,
¿te acuerdas? lo prometiste,
lo prometiste.

jueves, 28 de febrero de 2013

En el recuerdo

En el recuerdo el silencio
se viste en tu imagen,
en mis ojos, ya ciegos,
por no verte, por no hallarte.


La luz de la ausencia

se posa ante mí,
creciendo en hogueras,
viviendo de esperas,
mi corazón desolado
me habla de tí,


perdido, ausente,

entre aquellos recuerdos
de amores eternos,
se ahoga en un puño
de tanto sufrir.


Camino y malvivo

entre aquellos lugares
que tú y yo recorrimos,
mi ser que se apaga,
mis ojos por lágrimas
se llenan de tí.


Mi mente murmura

incansable tu nombre,
camino hacia donde
la espera es más larga,
mi vida un castigo,
por no estar tú aquí,
por no estar conmigo.


Mi alma en tinieblas

de noches eternas
pregunta al recuerdo:
si aún por deseo
o tal vez por capricho
te acuerdas de mí.


Camino y malvivo

entre aquellos lugares
donde nos quisimos,
mi ser que se apaga,
mis ojos por lágrimas
se llenan de tí.


Si pudiera contarte

que a pesar del tiempo
que vive incansable,
y te aleja de mí:
más aún te quiero,
más que ayer ¿te acuerdas?...
más aún que a mí.

viernes, 22 de febrero de 2013

Ser de tí

Nada importaba,
los días pasaban cansados,
un día y otro, que más daba,
y algo lanzó unos dados...


Y haciendo su jugada,

el caprichoso destino
nos puso a los dos
en el mismo camino.


Ser de tí,

mirarme en tus ojos,
en esa mirada, mi niña,
que lo alumbra todo.


Ser de tí,

y que tu sonrisa
acaricie mi alma,
de tí, desbordada.


Nadie es de nadie,

yo, ni siquiera de mi mismo,
pero a veces llega ese instante,
que quieres ser de alguien.


Ser de tí,

que un abrazo tuyo
estremezca mi cuerpo,
en lo más profundo.


Ser de tí,

que el tiempo se pare,
y tenga la vida sentido,
y ser de tí, estando contigo.


jueves, 21 de febrero de 2013

Añoranzas (San Valentín sin tí)

Hoy no me acariciará tu mirada,
ni respiraré la fragancia
de dulces sueños
que decoraban las palabras.

No me acunaré en tus brazos
entre caricias de carmín,
y un te quiero mucho
moldeado para mí.

No pediremos deseos a esa estrella,
su brillo no es el mismo,
como si preguntara por tí
al no verte aquí conmigo.

Y hoy unos ojos borrosos
va empañando mi mirada,
con unas gotas de tristeza
que brotan de mi alma.

Y hoy veré susurros y rosas y caricias,
y un vacío... de tu cuerpo junto al mío,
mientras mi corazón se estremece
con un te necesito.

Y quizá mañana vuelva a sonreir,
pero esta noche en la oscuridad
me iré a la cama con tu recuerdo,
entre tu ausencia y mi soledad.

sábado, 16 de febrero de 2013

Luchar

Qué difícil es a veces,
cúanto cuesta seguir, 
 ¿me he vuelto a equivocar?
tendré que levantarme
una vez más,
y luchar, luchar, luchar.


La vida nunca es justa,

y maldices,
todo se alía para hundirme.


Todo se llena de silencios

que gritan,
mil problemas que afrontar...
¿amigos?, alguno, no más,
realmente en esto estás solo,
tienes que luchar, luchar, luchar.

¿Qué camino seguir
para no equivocarme?,
esto es realmente la vida:
una lucha constante,
volverme a equivocar
y levantarme,
y luchar, luchar, luchar.


Y aunque no lo merezca,

¿lo merece alguien?,
la vida me pondrá 
a prueba una vez más,
tendré que apretar los dientes,
y no resignarme,
y luchar, luchar, luchar.








miércoles, 13 de febrero de 2013

Ahora nadie, ahora tú


                                              



Una noche de junio,
primavera tardía,
en aquel bar de la Rambla,
¿recuerdas? te conocía.

No quiero nadie ahora,
que me haga sentir,
amores que como otros,
me hacían sufrir.

Y aquélla música sonaba...
no quiero ahora nadie,
y en la distancia bailaban
nuestras miradas fugaces.

Y un hechizo despertaba
nuestras almas dormidas,
y las palabras negaban
el amor que nacía.

No quiero ahora nadie...
¿dónde estuviste todo este tiempo?
te he estado buscando
tanto, sin saberlo.

Y ahora... veinte años no es nada,
quizá media vida,
y mis ojos aún brillan
cuando en los tuyos se miran.

Una noche de junio,
primavera tardía,
en aquel bar de la Rambla,
encontraba mi vida.


Ello (Basado en la "Historia de Ello" de Miriam "Campanilla")

Hoy, sentado,
miré desde un rincón
a mi alma desgastada,
y vi que Ello, también,
impasible la miraba.


Y Ello... Ello se reía;
carcajadas de alientos perdidos,
pisando los talones
a unas lágrimas de niño.

Entregado como ofrenda
a un destino injusto, impío,
entregado a las fauces
crueles de sus colmillos,


Ello me enseñó la verdad,
ardiente de pesadillas,
como se refleja mi cuerpo
cuando en el espejo se mira.

Verdad de aullidos,
ausentes siempre en mis labios,
sólo hallada en mi alma
entre engaño y engaño.
Hoy vi el rostro de Ello,

tal como tú lo has descrito:
como un vino en la garganta
siseante de cuchillos.

Y me habla,
me susurra esa voz;
destellos de acero,
¡no debo escucharlo!
¡ni mirarlo!

sé que quiere atraparme,
llevarme a su reino:
un mundo de lazos
desolados y huecos.

Ello quiere abrazarme,
despojarme de sentidos,
arrebatarme la ilusión:
esperanza de chiquillos.

Y me lleva, me somete
a todo aquello que no quiero,
dejando el sabor de la hiel
fluir libre por mis huesos.

Y su hechizo... manta helada
de desesperanza y desatino.
Ello se ríe de la ternura,
la comprensión y el amor
de unas lágrimas de niño.